Atención médica personalizada para heridas que no cierran: úlceras por presión, pie diabético, úlceras venosas y arteriales, heridas postquirúrgicas y quemaduras. Cada curación se registra y se compara con la anterior para saber, con evidencia, si la herida va avanzando.
Horario y disponibilidad se confirman por WhatsApp.
Si tu herida lleva semanas o meses sin cerrar, o si ya te dijeron que “hay que amputar”, vale la pena una segunda valoración con un plan estructurado.
Heridas por estar mucho tiempo en la misma posición, en pacientes encamados o con movilidad reducida. Incluye prevención y manejo del colchón y los cambios de postura.
Lesiones en el pie de personas con diabetes: desde rozaduras y callosidades hasta heridas profundas. Descarga, cuidado del pie y vigilancia estrecha de infección.
Heridas de la pierna por problemas de circulación. Se valora el estado vascular antes de decidir el manejo y si corresponde terapia de compresión.
Aperturas de herida o dehiscencias después de una cirugía, con manejo del exudado y protección de la piel alrededor.
Quemaduras de manejo ambulatorio y heridas por trauma o accidentes que requieren curas seriadas.
Heridas crónicas de evolución tórpida. Se revisa la causa de fondo: infección, circulación, presión, nutrición o control de la diabetes.
No es “cambiar el apósito”: es preparar el lecho de la herida, elegir el material correcto y llevar registro de lo que cambia.
Revisión del lecho, los bordes y la piel de alrededor. Limpieza con solución antiséptica y, si hace falta, retiro de tejido muerto para que la herida pueda avanzar.
La piel alrededor se protege (por ejemplo con óxido de zinc) para que el exudado y el adhesivo no la dañen.
El apósito de contacto va siempre sobre el lecho: cuando hay carga bacteriana indicada, apósitos de captación microbiana; cuando hay exudado abundante, superabsorbentes encima.
Vendaje de contención (no compresivo cuando no está indicado) para que el apósito no se mueva ni se despegue entre visitas.
Las curaciones se programan según el tipo de herida y el exudado; en muchos casos cada 72 a 96 horas.
En cada visita se documenta tamaño, tejido y exudado, con fotografías comparables, y se te explica el avance y los datos de alarma a vigilar.
Se trabaja con técnica cuidadosa y, cuando el retiro de tejido lo requiere, se usa anestésico local. La mayoría de los pacientes refiere más alivio que molestia, sobre todo al retirar presión o exudado retenido.
Depende del tipo de herida y de la cantidad de exudado. Con frecuencia se programan cada 72 a 96 horas; en heridas muy exudativas o infectadas puede requerirse más seguido al inicio.
Llevo el material necesario para la curación. Cuando hace falta un apósito específico que no tengo en existencia, te lo indico con claridad y tú lo consigues, o acordamos cómo conseguirlo.
Sí. En esos casos trabajo junto con la familia o el cuidador, y dejo indicaciones por escrito sobre cambios de posición, higiene y cuidado de la piel.
En muchos casos sí: cuando se corrige la causa de fondo (presión, infección, circulación, control de la diabetes) hay heridas que evolucionan mejor de lo esperado. La valoración define con realismo qué es posible.
El costo de la visita se acuerda antes de empezar. Al terminar te entrego el comprobante del servicio para tu expediente o para facturación.
Soy el Dr. Walter García Ortiz, médico cirujano y partero egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León (cédula profesional 11466818). Mi práctica se centra en el cuidado avanzado de heridas: manejo del lecho, selección de apósitos, control del exudado, prevención y educación del paciente y su familia. Atiendo a domicilio en Monterrey y su área metropolitana, y mantengo un registro clínico de cada paciente para dar continuidad a la atención.
Preparación del lecho (TIME y TIMERS), gestión del exudado, desbridamiento, terapia de presión negativa y notas por patología. Es material de práctica clínica, abierto y en actualización continua.
Prevención de lesiones por presión con reposicionamiento basado en tiempo: semáforo por paciente y checklists de cuidado según el riesgo (Braden) para supervisores, profesionales y cuidadores.
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Valoración y evolución de heridas crónicas en 6 ítems (máx. 35 puntos), con comparación entre valoraciones para objetivar si la herida mejora, se estanca o empeora.
Usar la calculadora →